4 ago. 2013

Una gran alternativa al azúcar (Parte II)

En un artículo anterior (aquí) ya hablamos de los problemas que acarrea el azúcar blanco industrial. Hoy queremos exponer la existencia de un azúcar saludable, cuyo resultado es el extracto integral del jugo de caña. Con ello queremos dejar claro –por si pudo generar ciertas dudas ese texto– que la palabra ‘azúcar’ no tiene que verse en un sentido 100% peyorativo, siendo esto solamente así cuando nos refiramos al azúcar blanca refinada o a sus variantes industriales ‘morenas’ (que son las variantes oficiales y las que casi todo el mundo consume). Aclarada esta cuestión vamos a recomendar otra opción saludable como alternativa a ese veneno blanquillo.

Lo primero es recordar que muchas de las conocidas marcas industriales de azúcar blanca tienen también su versión integral o morena. En estos casos son igual de perjudiciales que las primeras, pues lo que habitualmente se venden en las cadenas de supermercados como ‘azúcar morena’ no es más que azúcar blanca obtenida en distintas fases del refinamiento. Incluso se da el caso de empresas que usan tintes de caramelo sintético para oscurecer el producto. Podemos comprobar, en algunas marcas, como lavando varias veces su azúcar moreno terminará por perder el color oscuro.

Por otro lado, existe un azúcar integral o 'morena de caña' de bastante calidad que no es un veneno para el organismo. Ésta recibe diversos nombres y puede encontrarse en los establecimientos con varias denominaciones en función a su región de origen: azúcar negra (Argentina), chancaca (voz quechua), azúcar mascabada o mascabo, dulce de atado, piloncillo (Centro América), panela (Costa Rica), papelón (Venezuela, Colombia)...

El verdadero azúcar integral de caña se produce según un método tradicional. En él se extrae el jugo a través de prensas, posteriormente se cuece (para evitar su fermentación) a fuego lento y se le enfría en bateas de madera. Por último se muele, dando lugar a la verdadera azúcar integral o “miel integral de caña”. Tiene un color caramelo oscuro, además un sabor muy agradable (a mi me recuerda al regaliz) y su consistencia es algo melosa y pegajosa. Este azúcar SÍ preserva los valores nutritivos del jugo de caña y, como hemos dicho, no debe confundirse con el azúcar morena industrial de los supermercados.


En las herboristerías se puede encontrar fácilmente un ‘azúcar integral de calidad’, aunque personalmente sigo prefiriendo como endulzante el sirope de ágave que ya comentamos. Aun no siendo refinado, el índice glucémico (I.G.) del azúcar integral de caña es mucho más elevado que el del sirope (aunque menos que el de la azúcar blanca) y desde aquí recomendamos que se use en pequeñas dosis y en casos excepcionales (no es necesario endulzarlo todo y a todas horas).

Nada más, esperando que haya quedado clara la cuestión os dejo aquí un video de cómo se produce la panela, una de las formas ‘integrales’ de tomar azúcar de calidad.

Abrazotes.


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