7 ago. 2013

¿Sigues llevando a tus hijos al McDonald's o Burguer King?

En nuestra sociedad moderna se nos hace la boca agua cuando decimos de fulanito o fulanita que 'es un padrazo' o 'una madraza', de 'que bien cuida y quiere a sus hijos', 'que atento es con ellos', 'que ejemplo para los demás', etc. Para mí, la gran mayoría de esos dimes y diretes no son más que cortinas de humo, falsetes o brindis al sol, pues un 'padrazo' o una 'madraza' deben empezar por saber qué diferencia hay entre un alimento saludable y un veneno con el que dan de comer a sus hijos.

Y es que hoy día, mal que nos pese, hay muy poquitos padrazos o madrazas... simplemente porque no hay una conciencia que quiera optar por sí misma a descubrir lo que somos, dejando por comodidad nuestras vidas (o la de nuestros hijos) al azar o bien pulsando el botón de 'piloto automático' para que el establishment decida por nosotros. ¿Queremos DE VERDAD ser padrazos o madrazas? Pues empecemos por dejar de envenenar a esas inocentes criaturas despertando conciencia en esto de la alimentación; ellos y ellas son el futuro de nuestra sociedad.

Para todos aquellos que dicen amar a sus hijos dejo aquí un artículo interesante sobre la comida basura que les solemos regalar cariñosamente:

El chef Jamie Oliver ganó la demanda que le interpuso a la cadena McDonald’s al demostrar que sus hamburguesas no son aptas para el consumo humano.

El especialista en gastronomía, de Gran Bretaña, comprobó que las hamburguesas de McDonald’s se lavan con hidróxido de amoníaco, también llamado amoníaco acuoso y es usado, entre otras formas, para disolver metales reactivos como el aluminio y el zinc.

“Estamos hablando de carnes que hubieran sido vendidas como alimento para perros y después de este proceso se les sirve a seres humanos. Aparte de la calidad de la carne, el hidróxido de amonio es dañino para la salud”, expresó el chef al sitio web Documentarylovers.com

“Básicamente, nos estamos tomando un producto que se vende en la forma más económica para los perros, y después de este proceso, se le está dando a la los seres humanos”, dijo Oliver.


Debemos saber que nuestros hijos son nuestro reflejo y, por tanto, no nacen con antojos; si tienen apetencias de chucherías o comida chatarra fue porque ingenuamente lo 'educamos' en ello. Hoy día es un hecho palpable que desde pequeñines pueden llevar una dieta vegana sin perjuicio para su salud (al contrario, os lo agradecerán el día de mañana) y afortunadamente ya son muchos padres los que están apostando por ella. Demostremos de una vez que los estamos educando nosotros con libertad, sabiduría y conocimiento de causa... no las corporaciones, las empresas cárnicas, las farmacéuticas o la presión social.








Recordemos una vez más la expresión de Masanobu Fukuoka, horticultor y hombre sabio: Comida correcta, acción correcta, conciencia correcta. Las tres cosas no se pueden separar. Si falta una, ninguna puede realizarse. Si se hace una, se hacen las demás. 

2 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo con lo que dices... no nos damos cuenta y creemos que darle a un niño una hamburguesa o un pastel repleto de grasa saturada y azúcar refinado es un gesto a nuestro favor porque hacemos feliz al niño... tenemos mucho que aprender y por suerte está en nuestras manos. El azúcar y las "comidas" artificiales son el "alimento" de nuestra mente, no de nuestro organismo
    Un besito

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    1. Esto de acuerdo contigo también.

      Besotes y abrazos.

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