25 jun. 2013

La macrobiótica y los platos combinados

La elaboración de platos combinados es una gran propuesta usada en la macrobiótica para asegurarnos una correcta alimentación y acercarnos así a la felicidad que somos. El objetivo de elaborar estos menús es que nos aporte la energía diaria para nuestras tareas, que no causen perjuicios a nuestra salud y que nos dejen satisfecho hasta la siguiente comida.

Como viene siendo habitual en el blog todos estos nuevos platos seguirán siendo sin ingredientes animales, mostrando así que pueden combinarse infinidad de recetas saludables sin salir del reino vegetal.

La macrobiótica, como filosofía de vida que es, engloba muchos principios para saber cocinar correctamente los alimentos y poder elaborar estos menús equilibrados. La intención es exponer un pequeño resumen de aquellas pautas que consideramos más importantes para iniciarse en esta práctica.


1.    Aportando vitalidad y nutrientes necesarios

Hay que tener en cuenta los alimentos fundamentales que vamos a usar para preparar nuestros menús: los cereales serán la base de ellos (arroz integral, alforfón, trigo sarraceno, mijo…), así como el ir acompañados de verduras (cocinadas y/o crudas), proteínas vegetales (amaranto, tofu, tempeh, legumbres…), aceites vegetales (oliva, sésamo…), semillas (lino, sésamo…), frutos secos (nueces, almendras…) y/o algas (kombu, nori, wakame…). Yo recomendaría incluir, aparte, una ensalada cruda si no la contiene el plato mismo, así como una sopa de entrada si nos apetece o una infusión digestiva para terminar la comida. Sabiendo combinar y rotar estos ingredientes nos aseguramos el aportar la vitalidad y los nutrientes necesarios a nuestro organismo.

2.    Aportando saciedad 

2.1.     Los sabores

Cinco sabores son los principales que podemos encontrar en los alimentos: dulce, amargo, salado, ácido y picante. Si mezclamos intuitivamente estos sabores en nuestros platos nos ayudará disfrutar mejor la comida y a saciarnos con ella. La monotonía en el sabor conlleva a no sentirse plenamente satisfecho tras un almuerzo.

El sabor dulce lo encontramos principalmente en cereales como el arroz integral cocido, en verduras como la cebolla o el repollo bien salteados, o incluso en alguna melaza natural como puede ser el sirope de agave. El sabor amargo podemos obtenerlo de las hojas de lechuga, endivias o rúcula, aprovechando así para preparar ensaladas frescas. El sabor salado es fácil obtenerlo con la propia sal, la salsa de soja o tamari, aceitunas encurtidas, etc. El sabor ácido nos llegará de cualquier cítrico que podamos usar para aliñar o preparar alguna salsa (limón, naranja…), así como de los distintos tipos de vinagres existentes. El sabor picante nos lo darán alimentos como la pimienta cayena, el jengibre, la mostaza en polvo o en grano, la pimienta negra o blanca, el curry, etc.

2.2.     Las texturas

Si la macrobiótica da importancia a la distinción entre sabores, también hará lo propio con la textura de los alimentos. Esto ayudará a dejarnos saciados tras su ingesta. Atendiendo a estas texturas, existirán cuatro pares de opuestos a tener en cuenta: caliente-fría (sopa-ensalada), húmeda-seca (arroz cocido-semillas tostadas), crujiente-blanda (pan tipo cracker-hummus), ligera-pesada (cremas de verduras-rebozados o fritos).

3.    Aportando atractivo a los platos

Por último, el ver atractivo nuestro plato también ayudará a hacerlo más apetitoso y que disfrutemos comiéndolo. Para ello, atenderemos tanto a su presentación final, a las formas del corte de sus ingredientes, así como a los colores y vistosidad de los mismos. Miles de verduras, especias, semillas y otros aderezos nos esperan para que comencemos a jugar y presentemos de forma apetitosa nuestros manjares saludables.


Dicho todo esto, no creáis que es tan difícil como pueda parecer, todo es ponerse a experimentar sin preocuparse de los resultados. Simplemente recomiendo querer aprender disfrutando… los resultados irán llegando por sí solos. A partir de los próximos días iremos colgando nuestras prácticas culinarias según estos sencillos principios macrobióticos. Espero que os guste la nueva sección.

2 comentarios:

  1. Pues a mi si me gusta y mucho!!! además según cuentas creo que como más macrobiótico de lo que creo, porque a no ser que coma de cuchara siempre me combino en un plato ensalada/verdura con cereal y proteína!!!
    Jo que bien!!!!
    Muchas garcias!!

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  2. Un post muy interesante! A mi me gusta combinar diferentes alimentos en un mismo plato, para tener variedad y probar diferentes cosas, así no es tan aburrido :) Hay infinidad de combinaciones que se pueden hacer!! Un abrazo

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