15 oct. 2011

Faláfel o albóndigas de garbanzos

Bien, seguimos cocinando con el garbanzo. Sin duda es una gran fuente de proteinas, hidratos de carbonos y vitaminas para nuestro organismo, así como un alimento básico para los que no ingerimos derivados animal. Junto a la soja es, para mí, el sustituto ideal. 

En esta ocasión vamos a cocinar de nuevo un plato tradicional de Oriente Medio. La gracia está en que los propios garbanzos se cocinan en crudo, especiándolos y posteriormente friéndolos. El resultado es espectacular y si os gusta esta legumbre disfrutareis un montón. Los ingredientes que suelo usar son los siguientes, pero recordad que hay mil versiones y podeis añadir vuestro toque particular (hay quien le añade cilantro, aceite de oliva o semillas de sésamo).


Ingredientes:

300 gramos de garbanzos
2 dientes de ajo
1/2 cebolla
2 cucharadas grande de harina integral (o normal)
Perejil fresco
Eneldo
Comino
Pimienta negra
Curry
Sal

Dejamos en remojo los garbanzos toda una noche que se reblandezcan un poco. Los enjuagamos y escurrimos bien cuando vayamos a usarlos. 
En un recipiente amplio añadimos los garbanzos en crudo, 2 dientes de ajo picado, un puñado de perejil fresco cortado finamente, la media cebolla picada, 2 cucharadas de harina y especiamos a gusto con la sal, el eneldo, el comino, la pimienta negra y el curry.
Trituramos todo con la batidora de mano hasta que quede una masa espesa. 
Hacemos entonces las albóndigas según el tamaño que queramos, las dejamos reposar un rato para que pierdan la humedad y pasamos a freírlas en abundante aceite de oliva muy caliente. 
Escurrimos y servimos en un pan de pita aliñado con verduras o sólo junto a cualquier salsa que nos guste.

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